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viernes, 25 de octubre de 2013

Un dragón en el garaje

Ayer me vino a ver un tipo perfectamente trajeado y me dice:
-Tengo un dragón en mi garaje, me gustaría que, como científico, vinieras a verlo.
Anda que guay! Parque Jurásico en directo! Esto hay que verlo. Y hacia allí nos dirigimos.
Al llegar, hace un vago movimiento con la mano y me dice: ahí está. Yo no veo nada, excepto cajas de cartón y unas estanterías, y se lo digo. Me contesta que es invisible, pero que ahí está. Yo propongo tirar harina por el suelo y así podremos ver las pisadas. No, resulta que flota en el aire y no deja huellas. Entonces, con un spray de pintura roja rocío el garaje y se verá. No, es incorpóreo. Mmmm, ya sé, con un sensor de infrarrojos veré la huella térmica de su fuego. No, el fuego que emite es frío, aunque quema, y como prueba me enseña una quemadura en su mano (probablemente hecha con un mechero). Y así, para cada prueba experimental que propongo me da una explicación ad-hoc de porque no se detecta su existencia. Y dice: como no puedes probar que no está ahí, el dragón existe, yo se que está ahí porque tengo fe.
Sustituye la palabra dragón por dios y toma tus propias conclusiones.
Gracias a Carl Sagan por el argumento

Una buena obra

Ayer paseaba por la orilla del mar. Llevaba un paracetamol de 500mg en el bolsillo, y de repente tuve un flash: iba a convertirme en uno de los mayores benefactores de la historia de la humanidad. Ni corto ni perezoso cogí el paracetamol y, no sin cierta emoción por lo histórico del momento, lo lancé con energía al mar. Y ya está. En ese momento, creé un poderoso remedio homeopático de grado 12C, que en apenas unos meses estará repartido por el agua potable de todo el mundo. Se acabó el dolor de cabeza en todo el mundo!
Y, como efecto secundario, un aumento de la natalidad. Quizás también debería haber lanzado una píldora anticonceptiva.

jueves, 13 de junio de 2013

Harry Potter no era mago, era científico.

Ya está bien de tebeos, toca algo más científico. Y para acotar el terreno, podemos decir que una de las características más importantes de la ciencia es la reproducibilidad. Es decir, al repetir un experimento en idénticas circunstancias, obtendremos el mismo resultado (con las variaciones a que puede dar lugar el error experimental). O sea, al dejar caer una piedra, siempre cae con una aceleración de 9,8 m/s2, por ejemplo. Esto no ocurre con las pseudociencias, nunca se consiguen resultados reproducibles, excepto en el caso de los resultados negativos. En el momento en que un experimento obtiene resultados reproducibles, pasa a formar parte de la ciencia, se le buscan explicaciones, etc. Evidentemente, esto no ocurre con la telepatía, quiromancia, homeopatía, acupuntura, telequinesis, levitación, reflexología, flores de bach,...Nunca, jamás, en toda la historia, se han conseguido resultados positivos reproducibles. Simplemente son mentiras malintencionadas con el objetivo de ganar dinero y fama.
Si la magia fuera como la que vemos en las pelis o libros de Harry Potter, magia que funciona, que puedes usar sabiendo que funcionará, no seria magia, seria ciencia.

Postdata 1: he usado el término matemático "acotar" en honor a mi amigo matemático Sheldon Spock
Postdata 2: Como Spock es Scylar, espero que no me rebane el cerebro
Postdata 3. Ah, no, que la telequinesis y demás no funciona!!

Fundamentos científicos y pruebas empíricas de la homeopatia

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Pues eso

martes, 11 de junio de 2013

Del tono de este blog y de los idiotas que no vacunan

Cuando alguien califica las ideas de los demás de idioteces se le considera automáticamente de intolerante, engreído, fascista o demás adjetivos al uso. La solución pasa por usar un lenguaje políticamente correcto y ser respetuoso. Pero que ocurre cuando las opiniones de alguien son realmente idioteces? Por ahí no paso, y al cuerno con ser políticamente correcto. Toda esta declaración de intenciones viene de que ayer fui a vacunar al crío. Todo perfecto, sin ningún problema. Sin embargo, oí un comentario de la pediatra sobre un movimiento antivacuna y de unas "fiestas del sarampión" o algo así. De manera que me puse a buscar por internet y me encuentro que hay gente que no vacuna a los niños por no se que tonterías pseudocientíficas. Parece ser que alguien dijo que vacunar produce autismo (falso), una monja dice que las campañas de vacunación  son una conspiración de las farmaceuticas, y que nadie puede decidir por ellos si vacunar o no a sus hijos. Pues bien, como dijo la madre Forrest Gump, tonto es quien dice tonterías. Y además, estas tonterías pueden afectar a la salud pública, de manera que puede resultar afectada la salud de mi hijo por estos cafres. Por lo tanto, son idiotas a los que hay que combatir a sangre y fuego. Que no se me ponga ninguno por delante.